¿Qué es mejor o qué es peor? ¿Arrepentirse de lo que hiciste o arrepentirse de lo que dejaste de hacer?
La respuesta no es tan sencilla, pero la mayoría de las personas coincide con que es mejor arrepentirse de lo que hiciste que de lo que dejaste de hacer, incluso se dice que las personas en su lecho de muerte piensan primordialmente en todo lo que les faltó por hacer y muy poco en lo que hicieron.
En la vida no siempre hay certezas ¡y que aburrido sería si siempre supiéramos cuál va a ser el resultado de nuestras acciones! Desde mi punto de vista, es mejor arrepentirse de lo que hiciste que de lo que dejaste de hacer, claro, siempre pensando en las posibles consecuencias del acto que vamos a realizar, y una vez conscientes y preparados... ¡Adelante!.
Una persona asertiva no siempre gana, pero siempre hace lo mejor que puede, da lo mejor de sí, de modo que gane, pierda o empate. El respeto, por si misma y por los demás, es la guía en las acciones de las personas asertivas.
¡NO HAY CAMBIO SIN CAMBIO!
El cambio normalmente es algo mal entendido en nuestras vidas, pero si te das cuenta el cambio es algo constante en nuestra existencia, día a día estamos cambiando, hoy no eres la misma persona de ayer, ni física ni mentalmente. Desde tu nacimiento hasta tu muerte vas a pasar por un proceso de cambio: En tu forma de vestir, en tu forma de hablar, en tu forma de pensar.
Malentender el cambio nos lleva a desear el mal a los demás, incluso a nuestros seres queridos. ¿Recuerdas cuando intercambiabas mensajes escritos con tus compañeros en la escuela/instituto? ¿Qué escribías en esos mensajes?: "Eres maravilloso, me caes genial, ¡no cambies nunca!"
¿NO CAMBIES NUNCA?
¡Por favor! ¿Sabes lo que en realidad le deseas a alguien con esas palabras? ¡No crezcas, no evoluciones, no aprendas, estáncate! El cambio es parte de nuestra naturaleza humana y terrena, si los animales cambian, las plantas también ¿Por qué nosotros habríamos de ser la excepción?
Es hora de que tomes el control de tu vida, de tus cambios, y que los dirijas a obtener los resultados que tú quieras, pero debo advertirte, cambiar es un proceso que en muchas ocasiones duele, y más cuando tu cambio lo enfocas a la Asertividad.
Todo en esta vida tiene un precio ¿Estás dispuesto a pagar el precio de tu cambio? ¿Vas a seguir permitiendo que el miedo (al fracaso, a la crítica, etc.) determinen los cambios en tu vida?